Historia de la predicación cristiana: qué aprendemos de veinte siglos de púlpito

La predicación no nació con la iglesia moderna. Comenzó con Jesús anunciando el reino en las aldeas de Galilea, siguió con Pedro en Pentecostés y con Pablo en las sinagogas y plazas del imperio, y desde entonces no se detuvo. Conocer esa historia libra al predicador de dos errores: creer que todo lo suyo es nuevo y creer que todo lo antiguo es inútil.
Los primeros siglos
Los apóstoles predicaban explicando las Escrituras a la luz de Cristo. En los siglos siguientes, los padres de la iglesia desarrollaron la homilía, una exposición seguida del texto leído en el culto. Juan Crisóstomo, en el siglo cuarto, se hizo famoso por sermones claros, prácticos y valientes ante el poder; su apodo significa "boca de oro". Agustín escribió la primera obra sobre cómo predicar, insistiendo en que el predicador debe enseñar, deleitar y persuadir.
La Edad Media y las órdenes predicadoras
Cuando la predicación decayó en muchas parroquias, surgieron órdenes dedicadas a predicar al pueblo, con lenguaje sencillo y ejemplos cotidianos. La lección es doble: la iglesia siempre vuelve a la predicación cuando se enfría, y la predicación popular no tiene que ser superficial.
La Reforma
Con Lutero y Calvino, el sermón volvió al centro del culto. Se predicaba libro por libro, en la lengua del pueblo, con el texto como autoridad. Calvino expuso libros enteros de la Biblia durante años, capítulo tras capítulo. La exposición continua que hoy conocemos nace en gran parte de ese periodo.
Avivamientos y púlpito moderno
Whitefield y Wesley predicaron al aire libre a multitudes que no entraban en las iglesias. Spurgeon unió doctrina sólida con lenguaje vivo y alcance masivo. En el siglo veinte, la radio y después internet ampliaron el púlpito, con sus bendiciones y sus tentaciones: la fama, la superficialidad, el mensaje adaptado a la audiencia.
Lecciones para hoy
La predicación que perdura explica el texto, habla con claridad al pueblo, tiene coraje ante el poder y nace de una vida de oración. Las modas cambian; esos cuatro rasgos aparecen en cada época fecunda.
Historia de la Predicación Cristiana desarrolla cada uno de estos periodos con sus figuras principales. Para aplicar lo aprendido, sigue con Predicación Expositiva y con cómo preparar un sermón expositivo.